Spirit of Fuerteventura da la bienvenida a su pagina “Hogar & Propiedades” donde se encuentra información sobre asuntos como decoración interior y exterior, jardín, piscinas, jacuzzi, plantas, animales domesticos (perros, gatas, etc), OKAPI – una asciación sin lucro que asiste a los animales, etc y sobre oportunidades y servicios en el mercado de bienes inmuebles.
Por primera vez en mi vida, mi alma de perro ha sido acariciada
El diagnóstico era desolador, las posibilidades de supervivencia eran pocas: la vida del Schnauzer Mundo pendía de una cuerda floja. Pero el destino fue misericordioso cuando se topo con personas que cuidaron de su pequeña y destrozada vida. Un ejemplo de amor incondicional. Gracias.
Karin, una dulce trabajadora de Okapi me encontró, gravemente herido, en la carretera de Lajares a Majanicho y me llevó al veterinario. Por lo que entendí de la conversación con el veterinario de Okapi, yo casi no tenía posibilidades de supervivencia. Su diagnóstico fue: doble fractura de cráneo en el lado izquierdo, graves daños en la espina dorsal, globo ocular expuesto, deformación del cráneo, fractura en el sistema del oído interno, disfunción de la movilidad, etc Si me trasladaban a la perrera de Okapi, las posibilidades de supervivencia serian nulas, dijo el veterinario. La única manera de salvarme era organizar un turno de 24h y de 7 días de cuidados intensivos en algún lugar privado.
Con un poco de miedo, pero también con nuevas energías, me reuní con mi familia de acogida. Un hombre, una mujer, una dulce niña y cuatro perros grandes, cuyas cabezas eran más grandes que mi pequeño cuerpo dañado. Cada uno de ellos se hizo cargo de una tarea en particular para ayudarme en mi larga y difícil recuperación. La niña Amelie jugaba conmigo y me dio la alegría necesaria para seguir viviendo. La mujer de la casa, Suzanne, era mi enfermera privada y la mujer de la limpieza. Ella me limpiaba las heridas abiertas y se hizo cargo de mi higiene diaria. Jörg, su marido, fue responsable de mi comodidad a la hora de dormir. Íbamos juntos a la cama y roncábamos como infiernos. Me acariciaba hasta transportarme a mis primeros sueños de perro. Y también estuvo Okapi, la Organización Protectora de Animales de Fuerteventura, que se hizo cargo de todos los gastos de los medicamentos, asistencia médica y alimentaria, y que nos proporcionaba buenos consejos.
Un día, mis padres adoptivos invitaron a una pareja Eva y Markus y di con ellos una larga y agradable caminata por el volcán. Comprendí que había llegado el momento de prepararme para dejar a mi cariñosa familia. Pero si tenía que pasar, entonces yo elegiría a Eva y Markus. Ambos estaban de vacaciones aquí y me visitaban con frecuencia. Comprendí que querían llevarme con ellos de vuelta a Alemania y que crearían un lugar para mí en su familia, para siempre.
Con lágrimas en los ojos, escuche una conversación entre mis padres de acogida y Eva y Markus que, aunque estaba razonablemente bien, todavía eran necesarias una cirugía en la oreja y en el globo ocular. Todavía tenía un vacío detrás de mi globo ocular, mi ojo todavía lloraba y mi equilibrio no era como debería ser. ¿Podría el “proyecto Mundo" venirse abajo? ¿No sería capaz de encontrar un nuevo hogar? El primer temor resultó ser innecesario! Eva y Markus aún querían aceptarme. No podía creer que todavía hubiera personas que quisieran cuidar a un perrito "cojo", a pesar de la carga financiera de la cirugía y la posibilidad de una recuperación limitada.
Hoy en día, mi casa está en Alemania. La operación salió muy bien y ahora soy un perro totalmente funcional. Vivo en la mejor familia que se pueda encontrar en el universo de los perros. Personas que no volvieron la cabeza a un problema y que me dieron la oportunidad de disfrutar de la vida. Deseo de corazón que hubiera más de estos "Okapi" en este mundo para que más animales con un destino similar pudieran salvarse. Os doy las gracias por siempre.
Vuestro Mundo


